julio 17, 2018

Reforma de la Ley General de Cambio Climático

Carlos Del Razo Jorge Gómez de Silva

El decreto que reforma la Ley General de Cambio Climático atiende a varios hitos recientes de la política climática nacional e internacional, por lo que comentamos las modificaciones más relevantes y sus implicaciones.

El pasado 13 de julio fue publicado en el Diario oficial de la Federación el decreto que reforma la Ley General de Cambio Climático (“LGCC”). El decreto atiende a varios hitos recientes de la política climática nacional e internacional. A continuación algunos comentarios sobre las modificaciones planteadas y sus implicaciones:

1. Mercado nacional de emisiones. La LGCC sienta las bases para la eventual puesta en marcha de un mercado nacional de emisiones de gases de efecto invernadero (“GEI”). Al día de hoy se sabe que la SEMARNAT se encuentra elaborando, con el apoyo de MÉXICO CO2-Plataforma Mexicana de Carbono, las reglas para la operación del citado mercado. Entre otras cosas, se puntualiza que las bases deben ser elaboradas con la participación de autoridades y representantes de los sectores emisores.

Asimismo, las bases del mercado deben procurar lo siguiente: (i) promover la reducción de emisiones al menor costo posible, (ii) promover mecanismos de medición, reporte y verificación de reducción adecuados, y (iii) evitar menoscabar la competitividad de sectores vulnerables al comercio internacional.

Cabe destacar que ahora la ley prevé que los participantes del mercado de emisiones puedan llevar a cabo transacciones y operaciones con mercados de otros países o incluso mercados internacionales. Más allá del mercado de emisiones europeo y el que operó en el marco del mecanismo de desarrollo limpio del Protocolo de Kyoto, existen actualmente numerosos mercados voluntarios, que operan a nivel nacional, estatal o incluso local (como ciertas municipalidades de Japón, incluida Tokyo).

Lo que convendrá a México será elaborar bases del mercado parecidas a aquellos mercados de emisiones con los que perciba un potencial de integración (eg. incluyendo jurisdicciones con las que comparta intercambio comercial). Se sabe al día de hoy que los funcionarios y expertos involucrados en la elaboración del borrador de las reglas del nuevo mercado harán un esfuerzo por emular las disposiciones del Mercado Californiano de Emisiones y del Mercado de Emisiones de Quebec, cuya integración entre ambos sistemas está en progreso.

De acuerdo con los artículos transitorios del decreto de Reforma, es plausible que el mercado comience a operar en un plazo de alrededor de cuatro años pues se prevé (i) un plazo de 10 meses para que se emitan, a partir de la fecha de publicación del decreto, las bases preliminares para un programa de prueba “sin efectos económicos para las empresas participantes”, y (ii) 36 meses en los que operará dicha etapa preliminar.

2. Metas y obligaciones del Acuerdo de París. El decreto de la LGCC incorpora una definición del Acuerdo, así como de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (“CNDN”), consistentes en aquellas propuestas por cada país parte del acuerdo, tendientes a alcanzar la meta planteada en el mismo para evitar rebasar un aumento promedio en la temperatura global de 2° centígrados para el año 2100.

La reforma retoma en los artículos transitorios de la LGCC las CNDN de México, en el marco del Acuerdo de París. Si bien aún se mantienen las “metas aspiracionales” consistentes en una reducción de 30% de emisiones de GEI al año 2020 y una de 50% al año 2050 (que dependían de la implementación de un régimen internacional fondeado por países desarrollados), ahora se propone “de manera no condicionada”, una reducción de GEIs de 22% y una reducción de 51% de emisiones de carbono negro, ambas, al año 2030. De manera relevante, se establecen las metas de reducción de GEI por sectores: transporte -18 %; generación eléctrica -31 %; residencial y comercial -18 %; petróleo y gas -14 %; industria -5%; agricultura y ganadería -8 % y residuos -28 %.

La reducción de carbono negro está en línea con lo previsto en el Acuerdo de París y opiniones del IPCC, en el sentido de que se deben incrementar los esfuerzos por reducir ese tipo de emisiones y aquellas que aunque son menos persistentes que CO2 y otros gases, contribuyen igualmente a agravar los efectos del cambio climático. El compromiso que plantea la reforma está en línea con la política de incrementar el suministro y consumo de gas natural, por ejemplo, especialmente en generación de electricidad y en la industria manufacturera, lo cual reducirá progresivamente el consumo de combustóleos y carbón. El apoyo a la generación de electricidad a partir de fuentes limpias también será relevante en este sentido, de ahí que la reforma de la LGCC plantee que los certificados de energías limpias sean considerados en las bases preliminares del mercado, anteriormente referidas.

 

En caso que requiera mayor información en relación con el contenido de la presente nota, por favor diríjase con alguna de las siguientes personas:

Carlos del Razo Ochoa
carlos.delrazo@solcargo.mx
Jorge Joaquín Gómez de Silva Sosa
jorge.gomezdesilva@solcargo.mx

Solórzano, Carvajal, González y Pérez-Correa, S.C.

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